domingo, 13 de octubre de 2013

Historia de un amor:


Madrugada del 3 de marzo de 2013, Reinosa.

La noche transcurría con total normalidad,la gente bebía ,bailaba,se divertía jugando a los futbolines de los discobares... Entre conversación y conversación, decidí apostarme una simple y vulgar cerveza con una gran amiga y compañera,en la cual,tan solo tenia que bailar una canción determinada con una compañera de clase y con el único propósito de poder reírnos un rato y que posteriormente y a priori seria una anécdota mas.

Visto así,todo parece normal,simple y hasta rozando lo absurdo,pero todo esto tenia una historia detrás,recuerdos que por unas causas u otras habían sido imborrables de nuestras mentes,imposibles de olvidar pese el paso del tiempo... Esto era la mayor atracción que esa cerveza tenia,la importancia de asumir riesgos,de romper el miedo, de abandonar los fantasmas del pasado, el reto de volver a acercarme a ella, la escusa para volver a rozar nuestros cuerpos e inconscientemente de lo que el futuro nos deparaba,de poder entablar una conversación y solucionar parcialmente nuestros problemas para de esta manera,recuperar la amistad.


Tal día como hoy,todavía recuerdo como sucedió todo,ambos,decidimos intercambiar opiniones,ideales y pensamientos todo ello apartados por un momento de nuestras amistades,de manera,que sin saber porque y sin lógica alguna,nos evadimos de todo,con un único fin en nuestras mentes,recuperar la amistad.

Estuvimos un rato sentados en aquel rinconcito helado de la pared ablando,manteniendo una conversación entre dos personas en las que todavía se las podía notar las heridas del alma sin cicatrizar del todo. Poco a poco, la conversación fue cambiando de color,tenia momentos fríos y cálidos,en los que se apreciaba el dolor sufrido y el sentimiento ardiente que todavía se mantenía pese al paso del tiempo. Ya finalizando la conversación, las lagrimas se apoderaron de su persona,y yo,lo primero que se me ocurrió,fue abrazarla,momento en el que sentí algo,una fuerza en mi interior,una voz que me susurraba que la amase y recuperase lo perdido,que no la dejara escapar... En ese momento,decidimos aparcar todos nuestros males,rencores y recuerdos...el corazón pudo con el pasado,ambos nos besamos,notando que algo bueno nos estaba esperando.

 Tras todo esto,decidimos volver con nuestros respectivos compañeros,y ocultar lo sucedido.


Dias mas tarde,tras una cena de clase,nos dirigimos a un bar a bailar y estar todos juntos en un ambiente distendido y agradable y en el que todos nos encontrábamos a gusto,cercanos los unos con los otros... Momento en el cual,tras diversos bailes y como no,para variar,me plantearon el besarla mediante la frase: "no hay huevos". Vista la situación,y teniendo en mente el recuerdo de lo sucedido días antes,no me lo pensé demasiado,con decisión y entre risas,la bese de nuevo,esta vez con gente alrededor,sin ocultar mis sentimientos de aprecio hacia su persona y disfrutando junto a ella aquella noche.


Poco a poco,iban pasando los días,las semanas...y el acuerdo de "amistad" acordado entre ambos la noche del día 3,iba pasando a un segundo plano,no nos importaba que la gente nos viera juntos,nos daba igual el que dirán...apoyándonos el uno al otro en momentos difíciles,demostrando día a día,detalle a detalle,que nos queríamos cada vez un poco mas...


Esta simple historia,para mi tiene una grandisima importancia...ella ahora esta a 396 kilómetros de distancia,pero el amor,cada día es mas y mas grande,una barrera inquebrantable que pese a la lejanía de nuestros cuerpos, nuestras almas están unidas, nuestras miradas perdidas mientras pensamos el uno en el otro, nuestros corazones felices sabiendo,que pase lo que pase,estamos juntos en todo momento.


Es un relato muy breve,pero en el se explica la relevancia que un simple gesto como puede ser el apostarse una misera cerveza una noche de fiesta,pueda terminar con una historia de amor,que según pasa el tiempo,es mas fuerte que cualquier otra cosa.


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